Yo estaba sentada junto a él, ni siquiera nos veíamos a los ojos, habíamos estado evitando el tema, pues de verdad nos dolía. Volteé a verlo y le dije viéndolo a los ojos
- Júramelo por tu vida, y por la mía, que no lo hiciste, que realmente es como dices que fue.
- Te lo juro por mi vida y por tu vida - me dijo sosteniéndome la mirada
- Y sino, nos morimos los dos?
- Y sino, nos morimos los dos.
Ahí estaba él diciéndome su mejor mentira o su absoluta verdad, yo.... Yo no le pude creer, y me estaba esforzando con todo mi corazón, por convencerme a mi misma, de que tal vez.... Y él me lo estaba jurando: No se había acostado con ella.
Tal vez mi rostro lo estaba reflejando, estaba reflejando la lucha que había en mi interior
- Ya no pasará. - Tenía un tono frió, duro y firme. No supe que decir.
Nunca había conocido una persona que me amara tanto como él lo hacía, él sabía que lo mejor para nosotros, para mi, era ya no estar juntos. Jamás voy a agradecérselo. Ahora solo puedo seguir durmiendo, imaginando que todavía puede florecer ese amor que ya ni siquiera hemos cuidado. Pero cada que abro los ojos lo vuelvo a decir entre labios y con los ojos húmedos: Ya no pasará.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario