lunes, 30 de diciembre de 2013

Ya no pasará.

Yo estaba sentada junto a él, ni siquiera nos veíamos a los ojos, habíamos estado evitando el tema, pues de verdad nos dolía. Volteé a verlo y le dije viéndolo a los ojos
 - Júramelo por tu vida, y por la mía, que no lo hiciste, que realmente es como dices que fue.
 - Te lo juro por mi vida y por tu vida - me dijo sosteniéndome la mirada
 - Y sino, nos morimos los dos?
 - Y sino, nos morimos los dos.
Ahí estaba él diciéndome su mejor mentira o su absoluta verdad, yo.... Yo no le pude creer, y me estaba esforzando con todo mi corazón, por convencerme a mi misma, de que tal vez.... Y él me lo estaba jurando: No se había acostado con ella.
Tal vez mi rostro lo estaba reflejando, estaba reflejando la lucha que había en mi interior
 - Ya no pasará. - Tenía un tono frió, duro y firme. No supe que decir.

Nunca había conocido una persona que me amara tanto como él lo hacía, él sabía que lo mejor para nosotros, para mi, era ya no estar juntos. Jamás voy a agradecérselo. Ahora solo puedo seguir durmiendo, imaginando que todavía puede florecer ese amor que ya ni siquiera hemos cuidado. Pero cada que abro los ojos lo vuelvo a decir entre labios y con los ojos húmedos: Ya no pasará.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Extraña analogía

Siempre me han gustado los animales, de todo tipo: Los domésticos, acuáticos, extraños o insectos.

De pequeña casi no tenía amigos, pero ah como me encantaban los insectos: Tocarlos, obsérvalos, compararlos, y más de alguna vez tomaba alguna cochinilla, la cual se enroscaba en el instante en que la tomaba, yo en medio de mi inocencia, me esmeraba en abrirlas, y terminaba rompiéndolas en dos. Observando me di cuenta de que la mejor manera de no matarlas era dejarlas en si unos momentos, y ella poco a poco se va a ir abriendo.

Y bueno, es curioso el increíble parecido que tiene esto con el ser humano, que si es tomado y si por la fuerza quieres que se abra, solo vas a lograr hacerle daño. Si realmente quieres conocerlo, no debe haber presión, solo se debe dejar a la persona ser, y ya.

Tarde o temprano, y si lo haces correctamente, esta se mostrará tal cual es contigo.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Conforme una va creciendo


Cuando era una niña, tenía tantas ganas de saber, como cualquier ser humano yo era curiosa, soñadora, estaba ansiosa por crecer, por vivir.
Luego llegue a la adolescencia, dónde todo es demasiado confuso: Los amigos, la escuela, las fiestas, las drogas, el alcohol, el amor.

Y bueno, comencemos por eso, el amor.

El primer amor, yo que en esos tiempos tenía mi autoestima baja, lo veía como a un Dios: era alto, delgado, moreno, deportista. Yo desde el principio sabía que algo andaba mal, pero bueno, estaba más que embelesada con él, me dijeron tantas veces lo mismo: Él esta saliendo con otras chicas Zeltzin. Yo les creía, claro que les creía, pero también lo quería, demasiado lo quería.

Un buen día una amiga me dijo: Lo vi en una fiesta besándose con otra chava, no sé de dónde saqué los pantalones para mandarlo a la chingada, yo lloré, claro que también él lloro y me busco, en esos momentos una descubre la fuerza que se necesita, en esos tiempos yo sabía que lo que quería era mi propio bienestar, y que no lo iba a encontrar con un hombre que no me sabía valorar.

Poco menos de un mes después llego él, le gusta que le digan Alex, con todo lo bueno que se puede esperar de un hombre: Sentimientos buenos, inocencia, versos y mucho amor para dar. Los días mas hermosos de mi vida los viví con Alex. Me trato como a una reina, y todo era felicidad.

No sé de donde saque la idea de que debería portarme como una cabrona, y así me comporte, lo hice como se me dio la gana, le engañe y le mentí, y claro supe jugar con la situación, en alguna ocasión se me ocurrió jugar bromas en el face sobre el fin de nuestra relación y el comienzo de una amistad, del otro lado de la pantalla él sufría y yo lo sabía, no sé dónde le hallaba la gracia. Pensaba que él y yo no eramos algo serio, y que no era el mejor partido para mi.

Entre mas tiempo pasaba, más frecuentes se hacían nuestras discusiones, a veces solo nos sentábamos a compartir aire, y nadamas, hasta que los besos nos volvían a unir. Tres años duró esa relación hasta que decidí darle fin, porque me entere que le estaba coqueteando a una chica, que por cierto al mes y algo se hicieron novios. 

Yo estaba destrozada: Alex jamás me busco.

A los 5 meses decidimos darnos otra oportunidad, que apenas duró tres gloriosos, hermosos y perfectos meses, yo lo amaba, y él me amaba a mi. Después supe que se seguía viendo con su ex, decidí terminarlo, pero claro! no por eso iba dejar de verlo, dejar de sentirlo: yo lo amaba.

Alex dice que no, pero yo tengo la sospecha de que esta saliendo con otras chicas, aunque no tengo ninguna base, mientras me digo a mi misma: No pasa nada, no es nada de ti, no te esta haciendo pendeja.

Conforme una va creciendo, una se va dando cuenta de muchas cosas, como de cuanto valía él en el pasado, ahora es un patán, que se ha hecho de un poco de fama con lo que es bueno haciendo: Versos. Claro, tiene a demasiadas mujeres detrás de él, y tal vez ahora soy mucho más insegura de cuando conocí a mi primer novio. Creo que ahora mis ideales son mucho menos fuertes de lo que lo eran antes, tal vez ahora tengo menos ovarios, o simplemente es que en este momento me encuentro más enamorada de lo que nunca lo había estado.