Cuando era una niña, tenía tantas ganas de saber, como cualquier ser humano yo era curiosa, soñadora, estaba ansiosa por crecer, por vivir.
Luego llegue a la adolescencia, dónde todo es demasiado confuso: Los amigos, la escuela, las fiestas, las drogas, el alcohol, el amor.
Y bueno, comencemos por eso, el amor.
El primer amor, yo que en esos tiempos tenía mi autoestima baja, lo veía como a un Dios: era alto, delgado, moreno, deportista. Yo desde el principio sabía que algo andaba mal, pero bueno, estaba más que embelesada con él, me dijeron tantas veces lo mismo: Él esta saliendo con otras chicas Zeltzin. Yo les creía, claro que les creía, pero también lo quería, demasiado lo quería.
Un buen día una amiga me dijo: Lo vi en una fiesta besándose con otra chava, no sé de dónde saqué los pantalones para mandarlo a la chingada, yo lloré, claro que también él lloro y me busco, en esos momentos una descubre la fuerza que se necesita, en esos tiempos yo sabía que lo que quería era mi propio bienestar, y que no lo iba a encontrar con un hombre que no me sabía valorar.
Poco menos de un mes después llego él, le gusta que le digan Alex, con todo lo bueno que se puede esperar de un hombre: Sentimientos buenos, inocencia, versos y mucho amor para dar. Los días mas hermosos de mi vida los viví con Alex. Me trato como a una reina, y todo era felicidad.
No sé de donde saque la idea de que debería portarme como una cabrona, y así me comporte, lo hice como se me dio la gana, le engañe y le mentí, y claro supe jugar con la situación, en alguna ocasión se me ocurrió jugar bromas en el face sobre el fin de nuestra relación y el comienzo de una amistad, del otro lado de la pantalla él sufría y yo lo sabía, no sé dónde le hallaba la gracia. Pensaba que él y yo no eramos algo serio, y que no era el mejor partido para mi.
Entre mas tiempo pasaba, más frecuentes se hacían nuestras discusiones, a veces solo nos sentábamos a compartir aire, y nadamas, hasta que los besos nos volvían a unir. Tres años duró esa relación hasta que decidí darle fin, porque me entere que le estaba coqueteando a una chica, que por cierto al mes y algo se hicieron novios.
Yo estaba destrozada: Alex jamás me busco.
A los 5 meses decidimos darnos otra oportunidad, que apenas duró tres gloriosos, hermosos y perfectos meses, yo lo amaba, y él me amaba a mi. Después supe que se seguía viendo con su ex, decidí terminarlo, pero claro! no por eso iba dejar de verlo, dejar de sentirlo: yo lo amaba.
Alex dice que no, pero yo tengo la sospecha de que esta saliendo con otras chicas, aunque no tengo ninguna base, mientras me digo a mi misma: No pasa nada, no es nada de ti, no te esta haciendo pendeja.

Conforme una va creciendo, una se va dando cuenta de muchas cosas, como de cuanto valía él en el pasado, ahora es un patán, que se ha hecho de un poco de fama con lo que es bueno haciendo: Versos. Claro, tiene a demasiadas mujeres detrás de él, y tal vez ahora soy mucho más insegura de cuando conocí a mi primer novio. Creo que ahora mis ideales son mucho menos fuertes de lo que lo eran antes, tal vez ahora tengo menos ovarios, o simplemente es que en este momento me encuentro más enamorada de lo que nunca lo había estado.